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BDSM

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¿Te has preguntado alguna vez que es el bdsm y si es lo mismo que bondage?

Aunque muchos utilizan el término bdsm y bondage como si fuera igual, en realidad no es lo mismo, aunque en ambas prácticas se realicen ataduras o inmovilizaciones y exista por lo menos, un dominante y un sumiso, hay algunas diferencias.

Las personas que practican el bondage (esclavitud en inglés) no buscan el dolor como medio para sentir placer sino que disfrutan de las ataduras y la sensación de poder o sumisión que sienten al dominar o al ser dominado. Por otro lado, el bondage no necesariamente tiene que tener un fin sexual; hay personas que defienden el bondage como forma de expresión erótico-artística.

El término BDSM, en cambio, es un acrónimo que hace referencia no solo al bondage, disciplina, dominación y sumisión, si no que el término bdsm también incluye sadismo y el masoquismo.

En la práctica del Bdsm los castigos, el dolor y la humillación como fuente de placer, son parte de la misma práctica y, aunque, como en el bondage, hay muchos juegos de rol y todo debe ser previamente consensuado, aquí, el dominante disfruta provocando dolor y humillando tanto como el sumiso/a disfruta recibiendo dolor y siendo humillado/a.

Si te seduce la práctica de las inmovilizaciones y los juegos de rol o de dominación como parte de la excitación sexual, estás en el sitio adecuado.

Tanto en el bdsm como en el bondage se ejerce la disciplina y se utilizan elementos como cadenas, sogas, esposas, pañuelos, mordazas que impidan al sumiso hablar y antifaces para tapar los ojos total o parcialmente y que el sumiso no pueda ver lo que sucede a su alrededor.

Es importante, en este tipo de prácticas "no olvidar" que ambos participantes (o todos), deben querer hacerlo, deben saber lo que van a hacer, se respetan y acuerdan previamente hasta donde quieren llegar y cuales son los límites que quieren poner. Se aconseja acordar una palabra o gesto clave que pueda ser utilizado fácilmente en cualquier momento o postura y que servirá de STOP para indicar el límite "Ya no quiero más".